ANUNCIAMOS NUESTRA PROXIMA MUDANZA

En los próximos días comenzará un profundo proceso de remodelación y puesta a punto de este sitio lo incluye la mudanza a un servidor privado, por lo que en breve esta dirección dejará de funcionar.

Cuando este lista, todos aquellos que nos hayan dejado su email serán notificados.

Fraternalmente,

Ernesto

Tenerse Paciencia

Artículo tomado de Centro Transpersonal
Hay que aprender a dejarse en paz a sí mismo. Quien está trabajando sobre sus emociones, sus vínculos, sus hábitos, sus rasgos difíciles, su pasado, el despliegue de sus talentos…, transita un aprendizaje a veces difícil de ejercer: TENERSE PACIENCIA. Los antiguos lo simbolizaban con algo universal: el PAN. Esa sola palabra ya de por sí tiene un significado: UNIÓN (como en “panamericano”,”panteísmo”…). La unión trabajosamente amasada de harina, agua y sal (que representan el cuerpo, las emociones y la conciencia). Pero hace falta algo más para que el pan sea pan: la levadura. Y no sólo eso: el proceso de levado. Para que ese proceso se dé, la masa debe dejarse tranquila, envuelta en tibieza. Y uno tiene una sola tarea por hacer: ESPERAR. Como decía el Siddhartha de Herman Hesse: “Yo sólo sé tres cosas: meditar, esperar y ayunar”. Qué difícil!…

Para lograr unidad interna (congruencia, integridad) debemos trabajar largamente todo lo “crudo” que hay en nosotros: hacernos cargo, observarlo día a día… amasarlo! Pero una parte nuestra, simplista y superficial, quizás quiera resultados YA! Para colmo, la mercantilización del mundo interno hoy vende sistemas para iluminarse en un fin de semana, técnicas mágicas para “obtener paz y armonía”, “guías espirituales” autoproclamados, o incluso diplomas para ser “terapeutas” en sólo pocos meses… (El Cielo nos proteja de tanta confusión!…) Cual si tuviéramos un botón invisible que, si lo tocáramos, “sanaríamos” de inmediato, sin tantas vueltas… Mas, quien no compra espejitos de colores, sabe que trabajar internamente es como estar embarazado de sí mismo. Y que es necio gritarle a un bebé que aún está en el vientre: “Ey! Ya basta de tanta gestación!! Por qué no naces de una buena vez!!!!!”.

TENERSE PACIENCIA mientras nuestros cambios se van gestando invita a ejercer una actitud amistosa consigo mismo, como la de dos personas que se acompañan mutuamente en una sala de espera: AUTO-ACOMPAÑARSE, sin dejar de poner empeño en el trabajo cotidiano, aunque su fruto no se haga de inmediato evidente, y nos parezca que estamos estancados o, peor aún, retrocediendo. Esa espera es PARTE DEL CAMINO (no una circunstancia que habría que saltear!). Y un buen día… la masa crítica del esfuerzo realizado comienza a germinar en conductas nuevas: uno se vuelve parturiento de sí mismo!… Aprendámoslo del bambú, en este texto de autor desconocido:

“Hay algo muy curioso que sucede
con el bambú japonés y que lo transforma
en no apto para impacientes:
siembras la semilla, la abonas,
y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede
nada apreciable. En realidad,
no pasa nada visible con la semilla
durante los primeros siete años,
a tal punto que un cultivador inexperto
estaría convencido de haber comprado
semillas infértiles. Sin embargo,
durante el séptimo año,
en un período de sólo seis semanas
la planta de bambú crece… ¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas en crecer?
No; la verdad es que se tomó
siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad,
ese bambú estaba generando, silenciosamente,
un complejo sistema de raíces
que le permitirían sostener el crecimiento
que iba a tener después de siete años.”

Virginia Gawel & Eduardo Sosa, Directores del Centro Transpersonal de Buenos Aires, http://pensamientosensible.blogspot.com Copyright. Permitida su reproducción citando esta fuente.

Masaje Terapéutico y Equilibrio

El trabajo consciente sobre el cuerpo puede ser un vehículo hacia el descubrimiento y el equilibrio que al mismo tiempo produce una profunda transformación que cura y sana. Veamos cómo!

1 CUERPO

2 DESCUBRIMIENTO

3 EQUILIBRIO

4 TRANFORMACION

5 CURACION O SANACION

1- EL CUERPO: El Masaje Terapéutico abarca mucho más que relajación muscular, alivio de tensiones y dolencias de distinta índole.

El cansancio físico y de la mente, los estados de ánimo van acumulando estres y derivando enfermedades a distintas partes del cuerpo.

Un simple imprevisto hoy un desacuerdo, una diferencia de hace un mes, pueden convivir con nosotros en una mano, un pie o una rodilla.

Qué absurdo!!!

Pues así lo es.

El mundo del cuerpo tiene su propia vida y su lenguaje es inequívoco.

Cuesta mucho imaginar que nuestros sentimientos puedan manifestarse en alguna parte del esqueleto u órgano. El cuerpo se expresa en cada individuo a un tiempo propio y a diferentes niveles. El desequilibrio energético que se produce no se puede medir.

El Templo de nuestro Espíritu sufre y en él la energía se pierde como en un saco roto.

Podemos mentirnos frente al espejo, pero el entorno lo nota.

Consumimos suplementos alimenticios o vitaminas para “curar” lo que no es más que la pérdida de energía por desequilibrio.

Cuando aceptamos que algo no anda bien, y buscamos ayuda, ahí tenemos un 50% del terreno ganado. Dimos el primer paso el más importante, queremos vernos y sentirnos mejor.

Vamos camino a la Sanación.

2- DESCUBRIMIENTO: Logramos entender el significado de reconectar. Primero en nosotros buscando la verticalidad de la mente el cuerpo y su energía y luego que no es más ni menos que el gran creador de la Vida.

Al comienzo del trabajo en nuestro cuerpo, el descubrimiento puede ser felíz o no.

Comenzamos a aceptar la parte de responsabilidad que tenemos en lo que padecemos y dejamos de buscar culpables. Es doloroso, es un camino que se emprende “casi solo” con la ayuda del terapeuta hasta cierto punto.

En el proceso de exploración lento y largo se experimentan diversas emociones. A veces gratificante. A veces muy doloroso.

Pero algo a destacar: el poderoso valor de dejar de victimizarnos y comprender que el alivio comienza por la mente reconociendo lo que es: La Madre del Bienestar.

3- EQUILIBRIO: Cuando empezamos a depurar la acumulación de prejuicios e historias viejas, comenzamos a sentir la fuerza que habíamos perdido. Empieza a fluir la energía estancada y nos sentimos mejor.

Al elevar nuestra conciencia descubrimos la Creación Perfecta. Un sentimiento de paz y armonía desciende sobre nosotros y nos indica que todo va muy bien.

Al alcanzar el Equilibrio, una alegría psíquica invade. Un rostro libre de tensiones y una actitud armoniosa nos deja sin palabras ante la gran expresión del Alma ahogada por tanto tiempo.

No necesitamos decir nada.

Nos estamos comunicando, reconectando, equilibrando y entendiendo.

Ah!!! y Sanando…

4- TRANFORMACION: El cuerpo tiene inteligencia propia. Una vez que tomamos conocimiento de nuestro cuerpo y su historia, comienza la tranformación. Es importante reconocer a través de una actitud mental madura -con miedo a veces- la parte de nosotros mismos que está involucrada en el problema. La experiencia es inexplicable. La conexión con el ser interior, la expansión de la conciencia y la percepción sublime de la Madre Naturaleza. Y todo no es más que el fluir constante de energía que estuvo estancada por mucho tiempo.

5- CURACION O SANACION: No se puede medir en el tiempo; nos sentimos mejor desde hace una semana, diez días, un mes…ya no duele no afecta, no importa cuanto hace.

Hemos recuperado la alegría de vivir. El Alma se deleita en las pequeñas cosas, estamos en un nivel de conciencia más profundo cuando queremos y más sutil cuando lo necesitamos.

La luz de la sanación habla por nosotros. Encontramos la perfección de la vida en nosotros y en los otros.

Porque la Vida es Perfecta…

Autora: Terapeuta Sandra Deniz

Ataques de Pánico!!!

Pueden ir desde una extraña sensación de ansiedad en situaciones que nunca antes nos habían generado tensión, pasando por la imperiosa necesidad de salir corriendo, hasta la pérdida total de control que genera un miedo profundo que se apodera de todas nuestras facultades.

Una característica esencial, es que esas sensaciones, -normales en determinadas circunstancias-, nunca se presentan en un contexto que las justifique, y aún cuando la persona se dé cuenta que su actitud o sus sensaciones no se explican por lo que está pasando alrededor, cuando aparecen son muy difíciles de controlar.

Por otro lado parecería que las únicas herramientas que emplea la medicina convencional para tratar esta nueva patología -propia de nuestra moderna y estresada sociedad-, son tan obsoletas como el propio paradigma que ha inspirado desde hace 200 años a la medicina moderna.

Que una herramienta sea excelente en un plano, no quiere decir que lo sea siempre y en todos los casos, el paradigma mecanicista con el que se han obtenido muchos avances en materia de curación y prevención de enfermedades -como las infecciosas por ejemplo-, no siempre funciona. Y este es uno de esos casos.

Atiborrar de calmantes, sedantes o cosas peores a una persona por desconocer o lo que es peor, no reconocer el alcance de otros enfoques alternativos o complementarios, lo único que hace es profundizar el problema de fondo.

¿Y cuál es el problema de fondo?

En primer lugar vale aclarar que desde la perspectiva de una Medicina Integral, hacer medicina en base a una estadística, en base a un número, no es hacer medicina, sino que tiene que ver más con olvidar y desconocer el Arte para cosificar y robotizar a las personas pretendiendo que conocer a una es conocerlas a todas; nada más lejos de la realidad.

En este sentido cada caso es único e irrepetible, y para saber que es lo que está causando los ataques de pánico -cuando se puede-, habrá que tener en cuenta todos los aspectos de la vida de una persona, especialmente aquellos que a la mayoría les resultan irrelevantes o que fácilmente se pasan por alto por no comprenderlos o no saber que hacer con ellos.

No obstante la aclaración, en los múltiples casos de ataques de pánico en los que me ha tocado intervenir, puedo decir con cierta firmeza que el problema esencial siempre es el mismo: la falta de congruencia entre lo que la persona cree ser y lo que realmente es, la falta de congruencia entre lo que está haciendo -con relación al trabajo, al estudio o la familia- y lo que en el fondo le gustaría hacer de verdad, la falta de congruencia entre lo que se piensa y lo que se siente, la falta de congruencia entre lo que dice o predica y lo que realmente hace.

Se podría decir que el ataque de pánico es bien real, algo totalmente legítimo y justificado desde la perspectiva de lo que Es; porque no son pocas las ocasiones en que se trata del pánico que expresa el Alma por no poder manifestar todo el Potencial que tiene y no tener espacio para Contribuir con lo que vino a Contribuir.

La presión de ser otra persona, de comportarse de otra manera a la que nos gustaría, de desplazar el Sentir Profundo, de no atender a las señales de malestar que se expresan en el cuerpo, de aplazar lo que realmente nos gustaría hacer, son todas aberraciones a las que siempre solemos encontrarle una explicación racional, y que tarde o temprano buscan descomprimirse de alguna forma.

El Ataque de Pánico, expresa el Pánico del Alma porque de una u otra forma no la han dejado Ser.

¿Cuál sería la solución?

Sencilla y a la vez muy difícil, la solución pasa fundamentalmente por ponerse en contacto con la más profundo de nosotros mismos y buscar incansablemente re-encontrarse a si mismo.

¿Qué herramientas utilizar?

Tantas como las que tenemos que utilizar para vivir, es decir alma, mente y cuerpo.

La solución no pasa por la comodidad de dejar que otros hagan la tarea por nosotros “entregándonos” plácidamente a las manos de un terapeuta por bueno que pueda ser.

No es ni con pastillas, ni con psicoterapia, ni con Reiki, ni con Yoga, ni con Tai Chi por si mismos que se puede encontrar el Camino, y paradógicamente -siempre y cuando tengamos claro que de lo que se trata es de iniciar un Profundo Proceso de Búsqueda y Cambio Interior-, todo lo anterior sí puede servirnos de ayuda y guía inicial.

Si este Ingrediente Esencial de compromiso con el Cambio de Paradigmas Personales está presente, todas aquellas herramientas que se fundamentan en un trabajo Integral de la persona, tienen la virtud de potenciar y acelerar el proceso de Sanación.

Es sumamente difícil de explicar con palabras porque el problema de fondo no se resuelve a nivel intelectual, sólo se puede resolver a nivel Vivencial, pasa por un darse cuenta, por una toma de consciencia que involucra a todo el individuo y no solo a una de sus partes.

De la misma forma que los ataques de pánico son a primera vista irracionales e injustificados, lo solución a primera vista también puede parecer irracional e injustificada, pero en última instancia a través de lo vivencial -algo que involucra a todo el Ser, entendiendo por Ser la mente, el cuerpo y ese “algo más” que trasciende la forma y podemos vagamente expresar como Energía Vital-, nos ponemos a la altura del problema y podemos comenzar a actuar en el mismo plano en el que se generó.

Resumiendo:

¿Qué nos dice el ataque de pánico?

Que algo tenemos que cambiar.

Algo que es esencial para nuestra Vida y nuestra Evolución. Sin lugar a dudas para hacer ese cambio se necesita Coraje, paradójicamente el mismo que aún no se ha encontrado para cambiar lo que hay que cambiar y razón fundamental por la que entramos en pánico.

En definitiva el ataque de pánico expresa la falta de coraje.

¿Qué hacer?

Lo primera que hay que hacer es buscar ayuda.

Cada uno encontrará el Camino más adecuado, pero la comodidad de ese camino es una señal bien clara de que le erramos.

En mi opinión la ayuda siempre debería ser psico-física, es decir debería involucrar lo intelectual, pero más debería involucrar el trabajo corporal como herramienta fundamental para “moderar” la frenética tendencia racionalista que contamina todo nuestro mundo occidental, porque en tanto no seamos capaces de “escuchar” las señales del resto de nuestro cuerpo, poco podremos avanzar hacia un vivir más equilibrado.

Autor: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto

Autocontrol y Tai Chi, ganale al estrés y sé más eficiente en tu trabajo.

serenidad.jpgEn este artículo usted encontrará las poderosas razones que hacen de la práctica regular de Tai Chi una efectiva herramienta para ser mucho más eficiente en su trabajo.

Según Daniel Goleman:

“Las personas dotadas de esta competencia (el autocontrol):

  • Gobiernan adecuadamente sus sentimientos impulsivos y sus emociones conflictivas
  • Permanecen equilibrados, positivos e imperturbables aún en los momentos más críticos
  • Piensan con claridad y permanecen concentradas a pesar de las presiones

En cierto modo, esta habilidad es invisible porque el autocontrol se manifiesta como la ausencia de explosiones emocionales. Los signos que le caracterizan son, por ejemplo, no dejarse arrastrar por el estrés o ser capaz de relacionarse con una persona enfadada sin enojarnos. Otra muestra cotidiana de esta capacidad nos la proporciona, por ejemplo, la forma en que distribuimos nuestro tiempo. Atenernos a un programa diario exíge autocontrol.

El acto fundamental de nuestra responsabilidad personal en el trabajo es el de asumir el control de nuestro propio estado mental. El estado de ánimo influye poderosamente sobre el pensamiento, la memoria y la percepción. Cuando nos enojamos, tendemos a recordar con más facilidad incidentes que alientan nuestra ira, nuestros pensamientos giran incesantemente en torno al objeto que suscitó el enfado y la irritabilidad sesga de tal modo nuestra visión del mundo que cualquier comentario que, en otras circunstancias, sería interpretado positivamente, se percibe como una muestra de hostilidad. Así pues, el hecho de saber superar la tiranía de los estados de ánimo resulta esencial para llevar a cabo un trabajo productivo.

…Las personas más diestras en afrontar la ansiedad disponen de alguna técnica semejante a mi meditación -un largo baño, un poco de ejercicio o una sesión de yoga, por ejemplo- a la que recurrir en momentos de necesidad. Pero, esto no obstante, no implica que ocasionalmente no nos sintamos alterados e inquietos. En todo caso el ejercicio diario de una técnica de relajación parece reajustar el punto crítico que desencadena la señal de alarma de la amígdala, un reajuste neurológico que nos brinda la posibilidad de recuperarnos mas prontamente del secuestro amigdalar e incluso disminuir su frecuencia. El resultado neto, en suma, es que no sólo disminuirá nuestra vulnerabilidad a la ansiedad sino que sus ataques serán más breves.

Tomando en cuenta que al Tai Chi también se lo llama “meditación en movimiento” y siendo en su Esencia el primo-hermano del Yoga, se comprenderá que entra en el abanico de herramientas a las que poder recurrir para optimizar nuestra respuesta al estrés.

Cómo ya comenté en otro artículo, si bien el Tai Chi es un Arte Marcial que hoy a ganado popularidad por sus beneficios terapéuticos, la esencia del entrenamiento sigue siendo la misma que hace cientos de años, templar el Espíritu del Guerrero para que esté en condiciones -más que de pelear- de evitar la lucha.

Si al practicar Tai Chi priorizando tanto sea su aspecto marcial, terapéutico o artístico, no se pierde de vista ninguno de los tres, inexorablemente se llega a comprender y finalmente practicar una de las enseñanzas de Lao Tse:

Un verdadero jefe militar no es belicoso.
Un verdadero guerrero no es colérico.
Un verdadero vencedor no se mete en la guerra.
Un verdadero conductor de hombres se pone por debajo de ellos.
Ahí se halla
La virtud de la no rivalidad
Y la capacidad de conducir hombres.

Cuando buscamos con firme determinación, comprender, incorporar y poner a prueba en nuestra vida diaria las Enseñanzas y la Sabiduría de estos Grandes Sabios de la Humanidad, pronto descubrimos lo acertado de sus aseveraciones, y llega un punto en el que ni siquiera es necesario el “autocontrol”, porque mucho mejor que lograr “dominar o controlar” nuestras emociones negativas es lograr que no aparezcan en absoluto.

En este sentido el Tai Chi no solo va reajustando “el punto crítico que desencadena la señal de alarma de la amígdala”, y haciendo que “nuestra vulnerabilidad a la ansiedad” disminuya, sino que provoca un estado Centrado tal, que la Paz así ganada, resulta inmensamente más efectiva y productiva en términos personales y empresariales, que la agitación y aparente necesidad de hacer mil cosas a la vez y todas para ayer, que caracteríza el ambiente laboral de la mayoría de las empresas “modernas”.

Hay un abismo entre comprender cabalmente los conocimientos sobre la Inteligencia Emocional que Goleman y otros han sacado a luz con sus implicancias personales o institucionales, y poder ponerlos en práctica.

Como dice el dicho: “del dicho al hecho hay mucho trecho” y de la comprensión teórica a la comprensión vivencial a través de la acción mucho más aún, por eso es importante contar con herramientas que ayuden a llevar a la práctica aquellos conceptos teóricos que “en teoría” se han comprendido y se quieren poder aplicar.

En materia de capacitación se gastan millones de dólares cada año, sin embargo los mútiples estudios que hay al respecto concuerdan en algo, lo dificil que resulta lograr que las personas apliquen lo que se les enseña.

En términos generales, las Capacitaciones se reducen a seminarios de fin de semana o en el mejor de los casos de algunos fines de semanas al año en los que se busca “motivar” a los participantes, cosa que en la mayoría se logra.

El problema se presenta luego, cuando una vez términado el costoso seminario el participante se queda a solas consigo mismo y una cantidad abrumadora de una muy convincente información teórica. Incluso hasta las mejores técnicas para ayudar a vivenciar los conceptos teóricos que se hayan utilizado durante el seminario o taller, fallará a largo plazo cuando no se sostienen en el tiempo.

Demasiadas personas siguen apuntando a la técnica externa sin darse cuenta que el meollo del asunto está adentro de cada uno de nosotros y de que como dice Marylin Ferguson en “La Conspiración de Acuario”:

“nadie puede convencer a otro de que cambie. Cada uno de nosotros custodia una puerta del cambio que sólo puede abrirse desde adentro. No podemos abrir la puerta de otro, ni con argumentos ni con apelaciones emocionales.”

Este es desde mi punto de vista la gran falla de los seminarios de capacitación, con argumentos, “motivación” y apelaciones emocionales, tratan de convencer de la necesidad del cambio.

La cuestión es que incluso cuando los argumentos y las emociones han dado un aparente resultado consciente, seguirá siendo mucho más lo que desconocemos de nosotros mismos que lo que conocemos.

¿Cúal es la solución?, encontrar la forma de guiar a aquellos que estén dispuestos al cambio a cambiar por sí mismos.

¿Cómo se logra?, pudiendo vivenciar lo comprendido teóricamente a través de una actividad grupal que no sólo sostenga los altibajos motivacionales a los que siempre el ser humano se verá expuesto mientras aprende a caminar por sí solo, sino que ayude a reforzar periódicamente la nueva filosofía que se intenta aplicar.

Por eso, mal que les pese a los que buscan soluciones rápidas, crear un espacio regular de encuentro consigo mismo y con otros que estén en el mismo proceso, es fundamental tanto a nivel individual como empresarial.

El Tai Chi cumple con estos dos requisitos ya que el cambio no dependerá jamás de la “sabiduría” de un Maestro o Iluminado, sino del compromiso consigo mismo y con el cambio que uno haya decidido hacer. No tiene una doctrina que haya que seguir al pie de la letra y sí simplemente una práctica a través de la cual cada practicante por si mismo puede corroborar vivencialmente las Enseñanzas Milenarias en que se sustenta.

Al poder desarrollarse grupalmente, cada practicante al dar sus primeros pasos tiene la oportunidad de apoyarse en los demás como para minimizar la tendencia general a abandonar aquellos que nos saca de nuestra zona de comodidad.

En definitiva, prácticar Tai Chi regularmente -o cualquier otra técnica de meditación en movimiento o quieta-, a cualquier edad, es sinónimo de prácticar y desarrollar la Inteligencia Emocional.

Autoría: Dr. Ernesto Velázquez Del Puerto

La gravedad de no alinearse a la Gravedad.

lumbalgia.jpgAl practicar Tai Chi una de las primeras cosas que hacemos es alinear nuestra estructura a la fuerza de gravedad.

Este “simple”, pero poderoso acto que los Grandes Maestros de este Arte vienen enseñando desde hace miles de años, encuentra en investigaciones modernas lo que siempre reclama el mundo occidental: nuevas y contundentes pruebas científicas.

Sepan disculpar el lenguaje un tanto técnico de este artículo, pero precisamente espero que lo puedan leer sobre todo técnicos y profesionales de la salud, porque es increible la cantidad de personas con dolencias osteomusculares que llegan a mi consulta y que traen “el veredicto final” de algún profesional que supo decirles “usted ya no tiene arreglo”, cuando en realidad aún quedan herramientas efectivas con las que aliviar o mejorar las “irreversibles” dolencias crónicas.

Si en vez de la arrogancia y la absoluta necesidad de saberlo y controlarlo todo, los médicos fueran mucho más humildes y tuvieran la delicadeza de reconocer que en absoluto saben todo, en vez de dar un “veredicto final”, podrían ayudar mucho más diciendo simplemente, “este problema supera mi capacidad y mis conocimientos, pero no pierda la esperanza que seguramente hay alguien que sabe más que yo o conoce otra técnica que lo puede ayudar”.

Esta actitud, deja una puerta abierta, y desde el punto de vista del paciente siempre va a ayudar mucho más que desahuciarlo.

A continuación transcribo parte de las observaciones que el Dr. James L. Oschman hace en su libro “Medicina Energética – La base científica”.

“Todas las estructuras a nuestro alrededor, nuestro hogar, muebles, edificios, máquinas, plantas y animales, y nuestros propios cuerpos están diseñados para funcionar en un mundo dominado por la gravedad. La forma de cada hueso, músculo y tendón cuenta la historia del papel particular que tiene en mantener y mover el cuerpo en el campo gravitacional. Muchas de la lesiones que hay que enfrentar en el escenario terapeútico son consecuencia de las caídas o de patrones de movimientos habituales que esfuerzan los tejidos. Por lo tanto, los terapeutas de todas las tradiciones pueden beneficiarse al apreciar cómo la gravedad interactúa con las estructuras, flujos de energía y emociones, y los enfoques clínicos que remedian los “trumas gravitacionales”.

Fisiología gravitacional

Para introducir la importancia terapéutica de la gravedad, resumimos la obra de Joel E. Goldthwait y sus colegas en la Facultad de Medicina de Harvard. Su investigación clínica en la primera parte del siglo XX dejó sentadas las bases, muy importantes pero rara vez citadas, de las terapias modernas del trabajo corporal y movimiento.

Goldthwait, cirujano de Boston y fundador de la clínica ortopédica en el Hospital General de Massachusetts, …luego de años de tratar a pacientes con problemas crónicos, llegó a la conclusión de que muchos de estos problemas surgen porque ciertas partes del cuerpo se desalinean respecto de su posición vertical y, por lo tanto, las funciones de los órganos quedan comprometidas.

El enfoque terapéutico de Goldthwait se basó, en parte, en las observaciones hechas mientras operaba a sus pacientes. Notó que los nervios abdominales y los vasos sanguíneos están bajo tensión en los individuos cuyos cuerpos están fuera de alineación. También informó sobre el “estiramiento y retorcimiento” de las arterias y venas cerebrales, en aquellos cuyos cuellos estaban encorvados. … También documentó con rayos X una formación de depósitos calcáreos alrededor de las vértebras de individuos con artritis crónica y observó que estos depósitos pueden disminuir cuando el individuo logra adquirir una postura más vertical.

Su enfoque terapéutico corrigió muchos problemas difíciles, sin el empleo de drogas. Consideró el cuerpo humano desde una perspectiva de ingeniería mecánica, donde la alineación de las partes es esencial para reducir el desgaste y el cansancio.

En palabras del propio Goldthwait: “La manera como sostenemos y movemos nuestros cuerpos en nuestras actividades cotidianas, es más importante de lo que la mayoría de la gente se da cuenta. Es deseable poder pararse en forma erguida y tener las partes del cuerpo balanceadas, para que pueda producirse fácilmente un movimiento grácil. Estas ideas sobre cómo nos paramos y nos movemos, son importantes para lograr una completa salud y una económica eficiencia del cuerpo. La manera más económica de emplear el cuerpo es con su propia estabilidad, permitiéndole más energía disponible para cualquier tarea que deba realizar. Cada vez que una estructura se aleja del estado de equilibrio, la energía se desperdicia y se reduce la eficiencia. Un desequilibrio puede provocar un esfuerzo mayor en una parte del cuerpo que en otra, pero ninguna será sometida a esfuerzo sin afectar el cuerpo entero.”

El trauma físico

Todo trauma en el cuerpo se registra como cambios en la estructura interna. Con un leve daño, las estructuras casi pueden retomar sus posiciones originales después de la sanación. Pero aún los sutiles desplazamientos poseen efectos acumulativos y de largo alcance…Aún un pequeño cambio de alineación y movimiento dará como resultado alteraciones compensatorias por todo el cuerpo. Si la recuperación se prolonga, ciertos músculos se atrofiarán por falta de uso, otros se tornarán hipertróficos por exceso de trabajo.

Hay una concepción errónea que se sostiene desde hace mucho tiempo en nuestra cultura, en la cual se afirma que los desequilibrios acumulados y la incomodidad asociada a ellos, son un efecto inevitable del envejecimiento y no puede revertirse. Este no es el caso.

El trauma emocional

La manera que tiene el cuerpo de responder al trauma físico, se aplica igualmente a la respuesta a un infortunio emocional o a un estado psicológico crónico. Las actitudes psicológicas están siempre representadas en la estructura corporal. El temor, la pena, el enojo, cada uno tiene una postura y patrón de movimiento característicos, los que suelen denominarse “lenguaje corporal”.

La respuesta emocional inmediatamente precipita la contracción de los músculos flexores y desplaza el movimiento, lejos del equilibrio estructural. Una vez que esto sucede, la gravedad asume la dirección y empuja la estructura hacia abajo, acortando el cuerpo. Cada desequilibrio debe compensarse por el desplazamiento de otras partes del cuerpo….Para recuperarse de un choque emocional se requieren flexibilidad y elasticidad del sistema musculoesquelético, la capacidad de colocar al cuerpo otra vez en el patrón ideal de la relación con la gravedad. Si un individuo sigue dramatizando una situación emocional, el cuerpo físico se queda fijo en una patrón psicológico. Una vez que estos cambios se ha producido, la actitud física se torna invariable, involuntaria. Los movimientos, incluyendo la respiración, revelan los tumultos emocionales. …Cuando los movimientos son restringidos, los individuos ya no pueden sentir una emoción como tal; ya no pueden tener una respuesta natural a una situación inmediata y luego seguir con sus vidas. En cambio, viven, se mueven y tienen a su ser en una actitud determinada. No hay discusión, pensamiento o sugerencia mental que pueda cambiar el patrón. Para escapar de su miedo, pena o enojo crónicos, la tonicidad física de los músculos y la estructura en relación con la gravedad, deben ser cambiados.

Una posible solución…

“La mala alineación de alguna parte afectará al sistema completo, y la restauración de la verticalidad es una forma de tratar una amplia variedad de problemas clínicos,” dice Oschman

Cualquiera que este interesado en profundizar estos conocimientos le aconsejo leer el libro de referencia porque no tiene desperdicio.

Los que hemos estado trabajando con el Ser Humano como un todo y no como una sumatoria de partes independientes, hemos comprobado en la práctica las mismas observaciones. Hemos sido testigos de cambios positivos asombrosos en personas que desde hacía años, en algunos casos décadas, estaban literalmente ancladas en un patrón físico y emocional desequilibrado.

Prácticar Tai Chi -o Chi Kung- y buscar conscientemente la alineación de la estructura física a la gravedad es exactamente lo mismo.

Por otro lado la flexibilización mental que la práctica evoca, es esencial para poder avanzar en el dominio del Arte, por lo que a la luz de lo expuesto más arriba, se comprenderá las implicancias que esto tiene para la Salud.

Casos de “pacientes rebeldes” que se negaron a aceptar el “veredicto” de invalidez de su médico de turno tengo muchos y seguramente tú también conocerás algunos. Hoy en contra de toda opinión “médica” estos mismos “rebeldes con causa”, siguen vivos o caminan cuando en su momento los habían sentenciado a una muerte prematura o a la silla de ruedas.

Lo que todos esos casos tienen en común es que jamás perdieron la esperanza de estar mejor, y aún cuando no hallan alcanzado la motricidad de cuando eran niños, están infinitamente mejor que lo que les habían pronosticado. No se trata de vencer a la muerte que llegará inexorablemente cuando sea el momento, pero si de vencer la pasividad y la resignación cuando aún no se han agotado todas las posibilidades.

Fe y esperanza, una actitud positiva y unas ganas de vivir a prueba de “médicos” es lo que todos los seres humanos deberíamos conservar y especialmente los médicos asegurar a sus pacientes.

Cuando la situación clínica no está indicando un desenlace fatal a corto plazo, ¿que beneficio se encuentra en tratar de convencer al paciente de que no tiene más remedio?, ¿no sería más prudente y mucho más humano dejar una puerta abierta a la esperanza y considerar que tal vez es cierto lo que se dice de las Medicinas Complementarias: que son complementarias?

Algunos creen que la Medicina se agota en la medicina occidental moderna y académica, sin siquiera pararse a pensar que el Conocimiento ha sido, es y será por siempre inagotable e inabarcable por un solo campo del conocimiento.

Por el bien de los pacientes que tratamos, bueno sería tener siempre presente que la época del absolutismo hace mucho quedó atrás como para hacer aseveraciones tan deterministas, y que desde principios del siglo XX entramos en el terreno de la relatividad como para poder aceptar que lo que desde mi punto de vista no tiene solución desde otro punto de vista tal vez si lo tenga.

Autoría: Dr. Ernesto Velázquez

Tai Chi y Fibromialgia

Los pacientes con fibromialgia se benefician de la práctica regular de Tai Chi.

En el Hospital Spaulding-Wellesley de Rehabilitación en Massachussets, EUA, como parte de un programa multidisciplinario de rehabilitación para pacientes con fibromialgia, se incluyó la práctica regular de Tai Chi.

El estudio duró 8 semanas y lo que se observó luego de concluido, fue que había mejorado la función global mediante la utilización de ejercicios de bajo impacto como el Tai Chi; los pacientes mejoraron el rango de movimientos libre de dolor a nivel de la columna cervical y lumbar, tanto en la rotación, como en los movimientos de lado, y recuperaron flexibilidad en toda la columna.

Una de las conclusiones a las que se llegó, es que los pacientes con fibromialgia responden favorablemente a ejercicios de bajo impacto o suaves como el Tai Chi, el Yoga, el Pilates, la relajación y los estiramientos.

Los datos del estudio sugieren que los tratamientos enfocados en la recuperación de la función más que en el tratamiento del dolor, pueden ser beneficiosos en estos pacientes.

Se sabe que el ejercicio físico es un componente esencial del tratamiento de los pacientes con fibromialgia y muchos estudios han mostrado que los ejercicios de bajo impacto son beneficiosos para estos pacientes.

Desafortunadamente muchos pacientes presentan una intolerancia al ejercicio o tiene la predisposición a sufrir dolores musculares pos ejercicio, especialmente con los de alto impacto, esa es la razón que a nivel mundial, tanto las asociaciones médicas como las de pacientes estén recomendando y propiciando la realización de ejercicios suaves
como el Yoga o el Tai Chi, que además de ayudar a flexibilizar el cuerpo, ayudan a flexibilizar la mente y de esta forma reducen los niveles de estrés.

Al mismo tiempo, el jefe del Servicio de Reumatología del Instituto Cardiológico de México, Manuel Martínez Lavín, una de las mayores autoridades mundiales en esta enfermedad, durante el XXXI Congreso de la Sociedad Española de Reumatología (SER) que se celebró en Las Palmas de Gran Canarias, aseguró que dada la relación entre esta enfermedad y el estrés, los esfuerzos deben estar orientados a disminuir el tono simpático, para lo que recomendó técnicas orientales de Tai Chi y similares, disciplinas psicológicas de relajación y dieta libre de sustancias parecidas a la adrenalina.

Siendo la adrenalina la principal sustancia relacionada con el estrés, todas estas técnicas actúan inhibiendo directamente la producción de esta sustancia, lo que coincide con la sensación de paz y armonía que experimentan los practicantes de Tai Chi, Yoga, Pilates, etc, después de cada sesión.

Fuente:
American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation, Volumen 85 (8), Agosto 2005, pp 659-666

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.